Milagroso, hazañoso, soprendente, increible, inolvidable. No tengo adjetivos para definir lo que ha sido la final de la Indy 500 2011, porque tras los miles de cambios de líderes, de las alternativas, de las especulaciones con las detenciones, Dan Wheldon (Herta Autosport) volvió a la categoría y al triunfo luego de que el lider J.R. Hildebrand (Panther) se pegara en la última curva.
Por algo Indianápolis es la catedral del automovilismo, porque todo puede pasar, porque es impredecible el accionar, y porque además hay gente hecha para ganar estas carreras. Dan Wheldon no consiguió auto para esta temporada, se fue de Panther y Bryan Herta lo llamó para correr con su equipo en esta fecha. El inglés estuvo en el pelotón de punta durante toda la carrera pero sin llegar a liderar, mientras los Ganassi se repartían la posición de privilegio y los Penske se hundian en una tarde negra.
Luego de tantos vaivenes parecía que J.R. Hildebrand se llevaba su primer triunfo en la categoría en su año de novato en las 500. Pero, como decía un colega "Esto es Indy"... y en la curva 4, a escasos 700 metros intentó superar a un rezagado, perdió la linea y fue a parar derecho al muro.
Por escasas décimas Wheldon logró superarlo y llevarse la victoria, Hildebrand a pesar de la dura piña logró terminar, pegado a la pared y solo con 2 neumáticos. Tercero fue Graham Rahal (Ganassi), quién largó 29.
La próxima de la Indy Car será 11 de junio en Texas, fecha doble de la categoría y donde por cada carrera se repartirán la mitad de los puntos.



